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23 ene. 2010

SIGUIENDO EL EJEMPLO QUE CARACAS DIO EN QUEBEC

Como homenaje al bicentenario de la revolución del 19 de abril de 1810, queremos destacar cómo la posición de nuestro Comandante y líder el Presidente Hugo Chávez, en la Cumbre de Québec en el año 2001 sirvió como detonante a la carga de fervor antiimperialista de los pueblos de NuestrAmérica de la misma manera que Caracas fue protagonista de la revolución que estableció como principio el derecho de los pueblos de América a regirse por sí mismos el 19 de abril de 1810. Aquellas venezolanas y venezolanos vivieron momentos de intensa pasión patriótica que podemos revivir hoy a través del relato de Felipe Larrazabal que describe aquellos acontecimientos:
“Ya no cabía medio en la situación a que había traído las cosas la varonil palabra del canónigo de Chile. O se traicionaba el movimiento o se rompía con Emparan. Este ocurrió al pueblo, juzgando encontrar menos rigor en la multitud del que hallaba en el Cabildo; y en voz alta preguntó desde el balcón a la muchedumbre si estaban contentos con su mando. Muy advertido era Madariaga para librar el resultado de aquel arduo asunto a la imprevisión o mudable voluntad del pueblo; y quedándose un poco atrás de Emparan, hizo señas que no. Varios de los comprometidos gritaron entonces: No; no lo queremos, no lo queremos, palabras que repitió el pueblo con clamor más expresivo, a lo que repuso Emparan, despechado: Pues yo, tampoco quiero”.
Así mismo, terminó el acto trascendental de aquel día para siempre memorable. La revolución se consumó por el denuedo de Salias y por la inferencia patriótica y el eficaz calor del canónigo Cortés de Madariaga. La revolución de independencia americana había dado su primer paso.
El primer Gobierno propio de la América española quedaba constituido.
Pronto haría lo mismo Buenos Aires, el 25 de mayo; luego Bogotá, el 20 de julio; Chile, el 18 de septiembre.
Durante ese año de 1810 todas las capitales de América, con excepción de Lima y Guatemala, darían un paso idéntico al que iniciara Caracas el 19 de abril”
En el año 2001, Caracas en la Cumbre de Québec, también alzó su voz revolucionaria, la voz indoblegable del pueblo venezolano, cuando nuestro Presidente reclamó la democracia participativa para todos los pueblos de NuestrAmérica, y rechazó rotundamente el ALCA (estrategia del imperio destinada a romper la soberanía nacional, anexando nuestros países a los Estados Unidos y a las empresas globalizadas). En aquel momento, nuestros países, con la excepción de la heroica Cuba y de Venezuela estaban gobernados por clases oligárquicas que se debatían entre la adulancia y el terror a los Estados Unidos, en abierta oposición a su pueblo, que no han dejado de resistir durante los últimos doscientos años al neocolonialismo.
Después del No rotundo del Comandante Hugo Chávez a la Alianza de Libre Comercio para las Américas ALCA, las amenazas y maniobras de BUSH para imponerla fracasaron hasta que esta fue enterrada en Buenos Aires.
A partir del ejemplo que Caracas dio en Québec, nuestros pueblos han elegido presidentes, como Lula, Correa, Evo, Daniel, que denuncian los planes imperialistas e impulsan un movimiento de liberación que cada día alcanza mayor extensión en nuestra América.

14 nov. 2007

El Imperio hecho polvo

Todas y todos sabemos que la lucha de los oprimidos contra los opresores es una lucha milenaria, voy a referirme a uno de los más hermosos ejemplos históricos, María de Nazareth, voy a citar una conversación suya con su prima Elizabeth cuando supo que estaba preñada del redentor del mundo: “Mi alma glorifica al señor y mi espíritu se transporta de gozo en Dios mi salvador, porque ha atendido a la humildad de su esclava: en adelante seré llamada bienaventurada en toda la serie de los siglos.
Porque ha hecho en mi grandes cosas aquel que es omnipotente y cuyo nombre es santo. Su misericordia se extiende de edad en edad sobre los que le temen.
Ha desplegado la fuerza de su brazo y ha disipado a los que se llenaban de orgullo en medio de su corazón. Ha arrojado a los grandes de su trono y ha ensalzado a los humildes. Ha llenado de bienes a los que estaban hambrientos y ha empobrecido a los que estaban ricos”.
Así hablaba la humilde hija de un pueblo oprimido por el imperio romano, que como todos los imperios fue hecho polvo por la voluntad de Dios y la lucha de los pueblos.


DOS MIL AÑOS DESPUÉS

Ahora estamos aquí nosotras como María de Nazareth preñadas de patria que ya no es tan solo la República Bolivariana de Venezuela sino la patria grande, la que constituyó el sueño de nuestras libertadoras y libertadores. La patria a la que nos convoca el presidente Hugo Chávez. Cito: “Ahora si, con el rumbo bien claro, con el conocimiento mucho más profundo de nuestras realidades, con una experiencia que se va sumando a la pasión y a la voluntad rumbo al socialismo, hacia una democracia profunda y plena, para que podamos volar y construir en este lugar del mundo…”

“la más grande nación del universo, menos por su extensión y sus riquezas que por su libertad y su gloria”

LA CUMBRE DE QUEBEC

En el año 2001 se celebró en Québec la cumbre de las Américas. En esa ocasión la dignidad de nuestro pueblo encarnó en la voz del presidente Hugo Chávez quien objetó en el documento final la cláusula sobre la democracia porque no se reconocía la democracia participativa y fue el único presidente que se opuso a los designios del imperio norteamericano rechazando el ALCA.
La valiente actitud de nuestro presidente se anunció como una buena nueva en todos los pueblos progresistas del mundo. Defendió dos principios irrenunciables: 1. La democracia participativa, es decir, la democracia del pueblo con el pueblo y para el pueblo. 2. La soberanía nacional, la independencia de nuestra patria amenazada por el imperio con el proyecto colonizador del ALCA.
Algunos analistas políticos comparan este importante hecho histórico con el 19 de abril de 1810, cuando los sucesos de Caracas estimulan otros movimientos de independencia en los países colonizados de nuestra América. Es como si estuviéramos hoy, avanzando para hacer realidad la última estrofa de nuestro himno nacional:

“Unidas con lazos que el cielo formó, la América toda existe en nación, y si el despotismo levanta la voz, seguid el ejemplo que Caracas dio”

NUESTRA AMERICA

Ahora la onda libertaria también sacude nuestro continente. Ahora son capitales del antiimperialismo y la solidaridad La Habana, Caracas, La Paz, Quito, Brasilia, Buenos Aires, Managua y se levantan todos los pueblos desde el sur del Río Grande hasta la Patagonia. Sobre todo entusiasma conocer un indio presidente cumpliendo la profecía de José Martí, “cuando se levante el indio se levantará la América”.

EL REFERENDUM UNA BATALLA ANTIIMPERIALISTA

La realidad del mundo en el que se desarrolla nuestro proceso revolucionario es el de dos grandes y poderosas fuerzas enfrentadas:
Una de ellas el Imperio norteamericano, enemigo número uno no sólo de nuestros pueblos sino de toda la humanidad que con su política guerrerista de dominación pretende imponer su modo de vida egoísta y vil a toda la tierra incluyendo el espacio desde donde pretende controlar el mundo amenazando con ataques nucleares del que ningún ser humano pueda escapar.
La otra gran fuerza son los pueblos que luchan por un mundo de paz, por la defensa del ambiente, por la solidaridad, por la convivencia entre las naciones. Dentro de ese enfrentamiento global (de los pueblos contra el imperialismo norteamericano) los ojos del mundo están puestos en nuestro líder el Comandante Hugo Chávez y en nuestro proceso de democracia participativa, protagónica y ahora paritaria.
Nuestros avances inspiran la lucha de millones de hombres y mujeres en el planeta. En Chávez y en la Venezuela bolivariana, se concreta la consigna “OTRO MUNDO ES POSIBLE”.
El referéndum por la reforma constitucional es una batalla decisiva entre los intereses del imperio representado internamente en el bloque del no, y los intereses de todos los pueblos progresistas del mundo representados en el bloque del sí. Ante tan grande compromiso histórico estamos obligadas y obligados a repetir con José Félix Ribas: “No podemos elegir entre vencer o morir, necesario es vencer”

¡Patria, Socialismo, o muerte. Venceremos!

20 oct. 2007

REFLEXIONES DE LOS AÑOS SESENTA

Por María León

Venimos de esa década donde un sátrapa ordenó disparar primero y averiguar después y las balas destruyeron las vidas de Livia Gouverner, de Lídice Álvarez, de los hermanos Alberto y Ramón Pasquier, de Héctor Rodríguez Armas y de miles de venezolanos y venezolanas.

En esa época, a pesar de las derrotas, de las muertes y del sufrimiento, se sucedieron hechos trascendentales que fortalecieron nuestra esperanza en un mundo mejor. Uno de esos grandes acontecimientos fue la victoria vietnamita, cuando el genio militar del General Nuyen Giap, al lado de su pueblo organizado por el Partido de los Trabajadores del Vietnam hizo morder el polvo de la derrota al coloso norteamericano o cuando leíamos a Mao Se Thung afirmar desafiante “el imperialismo norteamericano y todos los imperialismos son tigres de papel”. Con asombro recordamos que el presidente soviético de entonces contestó: “es un tigre de papel pero con dientes atómicos”, semejante respuesta confirma una vez más que quien no espera vencer ya está vencido.

El imperio no necesitó bombas atómicas, ni disparar una sola bala para derrotar la revolución socialista de la Unión Soviética. Una construcción inconmensurable de setenta años de abnegación y sacrificio que influenció toda la transformación económica, social y cultural del siglo XX e inspiró las revoluciones antiimperialistas y de liberación nacional que se sucedieron en ese dilatado tiempo, tiempo histórico.

Quienes alimentamos nuestros sueños de justicia en el ejemplo de la Unión Soviética, estamos seguras y seguros de que en esos pueblos heroicos y en esas tierras de leyenda, brillará el socialismo del siglo XXI.

Hace tiempo he querido compartir con mis camaradas algunas de mis reflexiones sobre esa época.

En las décadas de los cuarenta y los cincuenta del siglo XX, sobre todo después que el imperialismo estadounidense destruyó con bombas el gobierno progresista de Jacobo Arbenz en Guatemala, algunos sectores políticos mantenían una posición derrotista parecida a la del tigre de papel con dientes atómicos, ésta tesis se llamaba “el fatalismo geográfico”. La esencia de ese planteamiento consistía en demostrar que en la América Latina era imposible desarrollar la revolución socialista porque Estados Unidos nos consideraba su patio trasero y por lo tanto con su poderío bélico no lo permitiría. Pero he aquí que el camarada Fidel Castro y sus barbudos tomaron la Sierra Maestra y a noventa millas del supuesto amo desarrollaron la primera revolución socialista de nuestra América.

La tesis del fatalismo geográfico se fue al basurero, sin embargo sus teóricos los social demócratas latinoamericanos como Betancourt en Venezuela y Figueres en Costa Rica quedaron desmentidos y desenmascarados ante los pueblos. La reacción de ellos ante la Revolución Cubana y su líder el camarada Fidel Castro fue de odio, no le perdonaron nunca haber demostrado en los hechos que la tesis del fatalismo geográfico no era otra cosa que cobardía y entreguismo ante el imperio.
He recordado esos hechos históricos de los años sesenta porque tienen similitud con lo que está ocurriendo hoy en nuestra patria, en efecto, después de la derrota de nuestros frentes guerrilleros, en Venezuela el asesinato del presidente Salvador Allende en Chile, de la derrota de Daniel Ortega en Nicaragua, de otros retrocesos en los procesos revolucionarios de América Latina y el Caribe pero sobre todo después de la terrible caída del socialismo en Europa surgió la tesis del neoliberalismo como rostro moderno del capitalismo que ahora se presentaba invencible. Aquí en Venezuela podemos simbolizar ésta posición con aquella célebre frase “estamos mal pero vamos bien” pronunciada por uno de los teóricos de la llamada izquierda venezolana.

Pero he aquí que en 1998 triunfa en las elecciones Hugo Chávez derrotando a todos los candidatos neoliberales y luego en la alborada del nuevo milenio junto al pueblo revolucionario de nuestro país, empieza a construir el socialismo del siglo XXI. Se repitió la historia, los ex líderes de la izquierda venezolana como Petkof y Márquez (y los nombro a ellos, porque fueron los más respetados por la generación del 58) han exhibido un explicable odio hacía el Presidente Chávez quien con su proyecto, su liderazgo y sus ejecutorias les ha demostrado que sus conciliaciones y su abandono de las posiciones revolucionarias y comunistas no han sido otra cosa que ponerse de rodillas frente al enemigo histórico de nuestro pueblo, que es el imperialismo norteamericano. Como ayer los Betancourt y Figueres odiaron a Fidel Castro, hoy los Petkof y Márquez odian a Hugo Chávez. No me queda otra cosa que solicitarles a estos ciudadanos y a los que como ellos actúan, que reconozcan su miopía porque todavía tienen tiempo para rectificar.

2 sept. 2007

Comandante Chávez. Un nuevo lider sindical


Hace pocos meses en el acto de los propulsores del PSUV afirmé categóricamente que en la Venezuela revolucionaria del siglo XXI hay dos clases fundamentales: La clase trabajadora y La oligarquía.
Las propuestas del Comandante Chávez en la Reforma Constitucional fortalecen ésta visión. Como gran estratega, no se detiene en su propuesta, en los distintos estamentos que comprenden a la clase trabajadora sino que representa los intereses de ésta como totalidad. ¿Podrá alguien poner en duda que los seis millones de trabajadores y trabajadoras, beneficiadas y beneficiados con la propuesta del artículo 87 pertenecen a la clase trabajadora? Leámoslo: “a los fines de garantizar el ejercicio de los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras no dependientes, como taxistas, transportistas, comerciantes, artesanos, profesionales y todo aquel que ejerza por cuenta propia cualquier actividad productiva para el sustento de sí mismo y de su familia, la ley creará y desarrollará todo lo concerniente a un fondo de estabilidad social para trabajadores y trabajadoras por cuenta propia para que con el aporte del Estado y del trabajador pueda éste último gozar de los derechos laborales fundamentales tales como: jubilaciones, pensiones, vacaciones, reposos, prenatal, postnatal y otros que establezcan las leyes”.
Si sumamos a esta masa laboral el contingente de las amas de casa, reivindicadas ya en 1999 con el artículo 88 de la Constitución Bolivariana, como productoras de riqueza y bienestar social, y por tanto con el derecho a la seguridad social tenemos una fuerza laboral de nueve millones de personas representadas constitucionalmente en sus intereses históricos.

Y TAMBIEN LA JORNADA DE SEIS HORAS

A una clase transformándose ya en partido político como la clase trabajadora venezolana, sólo puede dirigirla quien representa sus intereses verdaderos, no los intereses particulares en una empresa o en una rama de la economía, sino quien es capaz de mirarla como totalidad en la batalla histórica que libra contra su enemiga de siempre la clase oligárquica, por eso tenia que ser el Comandante Chávez quien pensara en la necesidad que tiene la clase de mejorar sus condiciones de trabajo. Porque la jornada de ocho horas, sumada al caos que produce en la sociedad el afán capitalista de obtener la máxima ganancia ha debilitado y extenuado a los trabajadores y trabajadoras impidiéndoles en primer lugar ejercer el derecho al descanso, que le permitiría reponer las deterioradas fuerzas gastadas durante la jornada, en segundo lugar el derecho a vivir al lado de sus familias, hasta ahora la clase trabajadora ve cada día más deteriorado el núcleo familiar, en tercer lugar el derecho a la cultura y a la educación, el Comandante Fidel Castro ha dicho repetidas veces que para ser libre hay que ser culto, necesitamos el tiempo para elevar la cultura de nuestra clase, la clase trabajadora venezolana, y en cuarto lugar, el derecho al ocio y a la recreación, por este pueblo heroico esperan las montañas y los ríos, las tardes libres para mirar el azul del mar, la sabana infinita o para remontar el Guaraira Repano.
Muchas veces se habla del aumento en la expectativa de vida del pueblo venezolano, pero esas cifras ocultan que la vida de los oligarcas y del 5 % que le rodea es mucho mayor. Cuando el promedio de vida se analiza por estratos sociales, encontramos que pierden hasta quince años de vida los estratos tres, cuatro y cinco de la población. Toda esa masa laboral ha sido extenuada por la inmisericorde explotación del capital.

Por eso nuestra consigna: “Seis horas para trabajar, seis horas para estudiar, seis para descansar, y seis para vivir y amar”.
Comandante Chávez, gracias por su consecuencia, con su liderazgo la oligarquía ha retrocedido ante el empuje de la clase trabajadora venezolana. Nos preparamos para el socialismo que será nuestra victoria definitiva.
¡Patria, Socialismo o Muerte!, ¡La Reforma va!

12 ago. 2007

Mensaje al Presidente Hugo Chávez

Querido Presidente, gracias por querer a Caracas, nunca olvido su llamado al Alcalde Freddy Bernal “Freddy a Caracas hay que ponerla bonita”, necesitamos que ese llamado se siga convirtiendo en sentimiento de cada habitante en esta ciudad.
El velo de la desidia, se está descorriendo y nos permite mirar la Plaza Bolívar, el Panteón Nacional, el Río Guaire reclamando su cauce, todos los edificios históricos iluminados por el color, el Nuevo Circo restaurado, y por sobre todo, la gente que empieza a recobrar los atributos, del los hombres y mujeres de Caracas, elogiados por viajeros y viajeras ilustres que nos han visitado durante siglos.
Son un prodigio, los pájaros del Ávila, o Guaraira Repano que regresaron al valle de Caracas y despiertan con sus cantos a los niños y las niñas que se están formando para ser los y las constructoras del nuevo siglo caraqueño. Nuestro Dios y Nuestras Diosas bendigan la obra del gobierno bolivariano.

María León

26 jul. 2007

El Socialismo ha impulsado las victorias populares de los últimos siglos

Una lección que necesitamos aprender con modestia los y las luchadoras sociales de hoy, es que las revoluciones no son fenómenos casuales sino saltos cualitativos en procesos sociales que exigieron en su desarrollo mucha acumulación cuantitativa, que millones de mujeres y hombres antes de nosotras y nosotros entregaron esfuerzos incontables, sacrificios y muchas vidas.
Las ideas socialistas del siglo XIX en Europa con Carlos Marx y Federico Engels nos legaron una obra fundamental, el Manifiesto Comunista, la teoría de la lucha de clases y de la Misión Histórica de los trabajadores. Los socialistas nos legaron también el ejemplo del primer gobierno obrero: La Comuna de Paris.
También las trabajadoras y trabajadores de los Estados Unidos de Norteamérica con las ideas socialistas escribieron la página heroica del 1º de mayo y ofrendaron la vida de los mártires de Chicago por la jornada de ocho horas.
No pasó mucho tiempo de ese sacrificio cuando las ideas socialistas levantaban nuevamente el sueño de justicia de los pueblos desposeídos. Los trabajadores de Rusia: campesinos, obreros y soldados derribaron el poder de los Zares y liberaron no sólo a su pueblo de la opresión sino a millones de personas que vivían como lo dijo Lenin “en una Rusia convertida en cárcel de pueblos”.
El pueblo trabajador se apropió del Estado, decretó la Paz, hizo legales la jornada de ocho horas y la igualdad de la mujer, entonces, su enemiga histórica, la burguesía, tuvo miedo y astuta decidió crear mecanismos para negociar e impedir que todo el pueblo trabajador de entonces se alzara como el pueblo ruso. La estrategia inmediata de la burguesía fue crear la O.I.T, es decir, un mecanismo tripartito – Estado, patronos y trabajadores. Todos los beneficios logrados a favor de los trabajadores son producto de esa revolución, del sacudimiento mundial que convirtió a Rusia en Estado de los obreros, campesinos y soldados.
Después de la revolución Rusa de 1917 con su ejemplo y con su ayuda se desataron los movimientos de liberación nacional y las revoluciones en todos los continentes.
En el Asia despertó el gran coloso dormido, el pueblo chino y asombró a todos los pueblos del mundo el heroico Vietnam que con su sabiduría, unidad y sacrificio venció dos imperios.
Después de la Revolución Rusa todo fue distinto sobre la tierra, la ciencia, el arte, el canto, la alegría, no olvidaremos jamás que el poder socialista envió el primer astronauta al espacio y la primera astronauta mujer. Y como si todo esto fuera poco el socialismo brilló en nuestra América y tuvimos la infinita, la digna, la solidaria Revolución en la República de Cuba. La Cuba de Martí que nos regaló a Fidel y al Che.
Hermanas y hermanos que me conceden el honor de leer estas líneas, el socialismo es un sistema social que comienza y ahora será más grande, fraterno, igualitario, ahora el Socialismo es Bolivariano y tiene un líder maravilloso, el Presidente Hugo Chávez.
¡Patria, Socialismo o Muerte!
María León

5 jul. 2007

5 de julio del 2007


Frente al desfile cívico-militar a 196 años del 5 de julio de 1811. El corazón de una patriota está henchido de fe, porque la Patria expresada en la unión cívico-militar marcha con altivez, seguridad y firmeza, hacia el objetivo magno, la creación de un sistema social que garantice la mayor suma de felicidad posible a nuestro pueblo. Sistema que nuestro comandante el Presidente Hugo Chávez ha denominado el Socialismo del Siglo XXI. Que orgullo, desde la Venezuela Bolivariana despierta el ALBA para el nuevo milenio. Adelante va nuestra bandera tricolor, es verdad que grupos de personas que representan hoy a los realistas de 1811, en estos meses pasados la irrespetaron, pero hoy el gran día de conmemoración de nuestra independencia, el gran día de la patria, hombres y mujeres en representación de los patriotas de entonces, y de millones de patriotas de ahora, le rinden culto. Bendita Bandera venezolana, amarilla, azul y roja con ocho estrellas, junto a nuestro presidente, nuestros corazones y nuestras mentes te juran fidelidad, jamás dejaremos de enarbolarte y defenderte. Aunque intenten mancillarte sin lograrlo, los enemigos externos e internos que quieren impedir nuestro camino triunfal de justicia, independencia, soberanía y libertad, contigo en alto venceremos.
Cuando se rinde culto al soldado desconocido me inclino con el sentimiento de quien sabe que millones de soldados y soldadas desconocidas forjaron no solo la grandeza de nuestro pueblo venezolano sino la de todos los pueblos de la tierra, en tal sentido este 5 de julio de 2007, me atrevo a solicitar con mucha humildad, ante nuestro Presidente el Comandante Hugo Chávez, ante el General Isaías Baduel, ante las autoridades que puedan tomar esa decisión, que se modifique el monumento al Soldado Desconocido. De manera que en una nueva versión, que represente la sociedad que estamos construyendo, donde se reconoce el aporte histórico de nuestras mujeres en la construcción y defensa de la patria, se llame el monumento de la soldada y el soldado desconocidos. Estamos seguras que el agradecimiento de estos y estas valientes que abonaron con su sangre y están sembrados siglo tras siglo en toda la geografía de la patria, enviará una nueva bendición al proceso revolucionario que estamos desarrollando en esta Venezuela heroica y bolivariana. ¡Viva el 5 de julio de 1811!, ¡viva el desfile cívico-militar del 5 de julio del 2007!, ¡vivan el soldado y la soldada desconocida!, ¡viva el pueblo bolivariano de Venezuela!, ¡viva nuestro Comandante Hugo Chávez! ¡Patria, socialismo o muerte! ¡Venceremos!