18 ene. 2009

HUGO CHÁVEZ Y EL FRENTE DE MUJERES POR EL SÍ, SE ENCONTRARON EN GESTO DE INFINITO AMOR


Jamás vi tanto amor expresado en besos, gritos, vivas, consignas, risas, llantos, cantos, bendiciones, en un desfile creativamente desordenado como el que contemplaron nuestros ojos ayer en el Sagrado Campo de Carabobo ¡Qué desfile Dios Santo!
El Frente de Mujeres por el Sí a la Enmienda Constitucional, convocó veinte mil compatriotas en representación de 20.000 Comités de Mujeres por el Sí. Se previó esa misma cantidad de sillas y 7000 más, que “por si acaso” aporto en previsión el camarada Darío Vivas, pero la multitud de mujeres de pie sobrepasó nuestra aparente audaz convocatoria.
Un mar de compatriotas que en las ideas que cruzaron por mi mente, me trajo el recuerdo de un verso, que en un mitin de mujeres por los años 70 nos dedicó Héctor Mujica.

“Si el mar que por el mundo se derrama,
tuviera tanto amor como agua fría,
se llamaría por amor maría
y no tan sólo mar como se llama”

Cuando tomó la palabra una hermosa joven para evocar a Josefa Joaquina Sánchez, el fervor de Patria y de Matria desbordó nuestros corazones. Sí y sí, estamos dispuestas a defender la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, el proceso revolucionario socialista que comanda nuestro Presidente y líder Hugo Chávez, con la misma pasión libertaria de las heroicas mujeres que nos antecedieron, estamos decididas a construir la mayor suma de felicidad para nuestro pueblo.
Quiero reiterar que estos milagros de amor entre un pueblo y su líder no son fenómenos comunes. Presidentes hay muchos y Comandantes también pero un gran líder nace “cada cien años cuando despierta el pueblo”.
También vino a mi memoria ayer el supremo acto de amor expresado por el pueblo a su líder Hugo Chávez el 11 de abril del 2001. Nunca dejaré de exaltar que contrario a lo que siempre ocurre en manifestaciones similares, cuando empezaron los disparos ese día, la gente sin más armas que su humanidad, su convicción y su amor, no se dispersó, sino que se concentró, se hizo compacta la multitud y daba vivas a Chávez, a la Patria, al proceso revolucionario y al pueblo unido, estábamos dispuestos a morir. Siempre será recordado con admiración por todas las gentes este episodio de la historia patria, cuando la contrarrevolución logró derrocar a nuestro Presidente y el pueblo en un gesto infinito de amor, en menos de 72 horas lo restituyó a su puesto de comando.
¡Viva el Frente de Mujeres por el Sí!
¡Viva La República Bolivariana de Venezuela!
¡Viva nuestro Comandante Hugo Chávez!

11 abr. 2008

PALABRAS DE MARIA LEON EN OCASIÓN DE RECIBIR EL TÍTULO DE PROFESORA HONORIS CAUSA

Dedico estas palabras:
A mi padre el Coronel Francisco Antonio León, quien alcanzó el grado de Coronel defendiendo nuestra patria del invasor extranjero en 1902.
A mi madre Celestina Gibory quien en el 1926 fundó la primera escuela de San Salvador poblado de Tucupita en el Estado Delta Amacuro.
A mis hermanos, a mi hijo y mis hijas, a mis nietas y nietos, a mis bisnietos y bisnietas y con ellos y ellas a todas y todos los hijos y las hijas de la patria.
A todas las mujeres y todos los hombres revolucionarios de nuestro país.
Al Instituto Universitario Pedagógico Monseñor Rafael Arias Blanco desde ahora mi instituto por su generosidad al otorgarme un título de profesora Honoris Causa.
Y muy especialmente a nuestro comandante el Presidente Hugo Chávez porque conocer a una obrera Ministra y Profesora me ha sido posible en un proceso de transformación social profundamente humano y popular como es la Revolución Bolivariana que nuestro pueblo construye y el Comandante dirige con su infinito amor.

Quiero agradecer a la Divina Providencia que hizo realidad mis sueños infantiles; que consistían en tener un hogar y muchos hijos e hijas, sueño colmado por la hermosa familia que hemos constituido, tanto que en breves días nacerá mi octava bisnieta convirtiéndome en una madre, abuela, y bisabuela cada día más feliz.

Doy también gracias a la vida por estar vistiendo ante uds. este atuendo profesoral que tal vez quise tener algún día “como el niño pobre ante el juguete caro” pero que hasta este momento lo creí siempre inalcanzable.
Tal vez ocurrió en mi caso como sucede con la mayoría de las madres pobres que cuando vi a mi primera hija obtener el titulo de ingeniera, mis propósitos juveniles de ser y de saber, se vieron realizados en ella.

Debo confesarles que alcanzados esos anhelos de familia, de amor y de saberes, apareció en mi alma una nueva ambición, empecé a luchar por mejorar mi barrio, a construir junto a mi comunidad la escuela, la iglesia, la cooperativa y en la medida que pedía a Dios fuerzas para luchar y me las concedía, la ambición iba creciendo y deseaba entonces, que nuestra acción abarcara a todas y todos quienes vivimos en este pedazo del planeta que hoy se llama la República Bolivariana de Venezuela.
Ahora en estos años recientes cuando veo que en nuestra patria se repite el milagro de Jesús el salvador y los ciegos recobran la vista con la Misión Milagro, o se multiplican los panes que lo entendemos como la siembra del petróleo, en escuelas, hospitales, liceos y universidades, cuando veo a Nohelí Pocaterra en la Asamblea Nacional, representando a los pueblos originarios, a Nicia Maldonado en su Ministerio Indígena y a María León, la obrera, con un título de profesora, me repito, la justicia se está abriendo paso en nuestra tierra, en toda nuestra tierra, desde el sur donde los suelos son bañados por nuestro imponente río Orinoco hasta aquí en el Valle de los Caracas, que se enorgullece de su majestuoso Guaraira Repano.

Pienso que de verdad estamos haciendo florecer la patria de Bolívar como cantan nuestras compatriotas, en las inmensas concentraciones que con tanta frecuencia realizamos.

Amigas y amigos, estoy convencida como venezolana, que nuestra capacidad de amar es infinita, ahora no nos basta que los sueños de justicia se estén realizando en Venezuela. Nos desvela la suerte de los bolivianos y las bolivianas, como nos desvela la fiebre de nuestros hijos e hijas cuando enferman. Nos moviliza como propia, la suerte de los y las secuestradas en Colombia, nos indignan todas las injusticias en cualquier país del mundo y la agresión hacia cualquier pueblo nos rebela.

Aun cuando todos los días agradecemos las bendiciones divinas, compartimos con el canto de Alí Primera, “que para aliviar los dolores del mundo no bastan los rezos”. Pensamos que cada una y cada uno de nosotros y nosotras debe servir a Dios de instrumento para que la paz regrese al pueblo de Irak y a todos los pueblos victimas de la guerra desatada por el imperio contra ellos.
Querido Padre Carlos Boully, estimados compatriotas del equipo que lo acompaña, comunidad del Instituto Universitario Monseñor Arias Blanco, ustedes me están otorgando el privilegio de enseñar y puedo garantizarles que cumpliré esa misión. Por lo que me quede de existencia me esforzaré en aprender y enseñar que como ciudadanas y ciudadanos de un país privilegiado, necesitamos cuidar a nuestras familias, democratizándolas, de modo que en todas ellas este ausente la violencia. Pero diré también que esa acción no basta, ni siquiera es suficiente luchar por nuestra propia comunidad y por nuestro país, es necesario cuidar la obra de Dios que es todo el género humano.
Aprender y enseñar que todas las especies deben ser protegidas, que las flores necesitan seguir regalando su color y su aroma a esta hechura divina que somos la mujer y el hombre del planeta. Seguiré aprendiendo y enseñando que todas y todos somos hermanos y hermanas.
Y como hijos e hijas de Latinoamérica, tenemos el destino de seguir abriendo paso a la justicia hasta que alcance con su luz a todo el planeta, concluyo estas palabras con un verso del inmortal poeta nicaragüense Rubén Darío.

EL PORVENIR
(FRAGMENTO)

El Ángel del Señor su clarín de oro
Sopló a los cuatro vientos;
Rodó el eco sonoro
del orbe a conmover los fundamentos.

Y el Señor se veía
Más radiante que el sol de mediodía.
Alzó su sacra mano,
Y resonó su acento soberano.

Dijo: ¡bendita sea!
Y ungió al género humano
Con el óleo divino de su idea.
En fiesta universal estremecida
La creación de gozo adormecida
Del porvenir sentía el beso blando;
Y por la inmensa bóveda rodando
Se oyó un eco profundo:“¡América es el porvenir del Mundo!”

19 mar. 2008

María León (Combatiente Ines)

Mujer, madre, amiga y guerrillera de la vida, eres juventud rebelde que cargas en tu espalda un morral de esperanzas. Tu sonrisa no se amilana ante las adversidades y se irradia ante los triunfos.
Combatiente eterna del Charal, llevaste tus sueños y luz de Patria Nueva, con amaneceres de cantos de gallos rojos, para hacer la alianza entre el estudiante, el campesino y el obrero.
Tus ideales no sucumbieron en años de derrotas y traiciones ya que el cielo azul de anhelos te mantenía en la senda indeclinable de ver a Venezuela libre, soberana, sin corruptos que la desangren, cuanto falta en esto Inés.
Caminante del mil batallas a veces te veo con el fusil en mano por lograr más y más Patria. Adelante Inés, sigamos la lucha en las trincheras del combate diario que libramos con dignidad, lanza metrallas de ideas, de vida eterna y de hombre y mujer nuevos.
La revolución, la verdadera revolución, necesita de héroes y heroínas como tu que no acaben con la esperanza del Che, de Bolívar, de Zamora y del campesino del Charal.

“Somos la vida y la alegría en tremenda lucha con la tristeza y la muerte”.
Argimiro Gabaldon.
Mijail Artigas C.I: 10640413 e-mail: mijailartigas@hotmail.com

14 nov. 2007

El Imperio hecho polvo

Todas y todos sabemos que la lucha de los oprimidos contra los opresores es una lucha milenaria, voy a referirme a uno de los más hermosos ejemplos históricos, María de Nazareth, voy a citar una conversación suya con su prima Elizabeth cuando supo que estaba preñada del redentor del mundo: “Mi alma glorifica al señor y mi espíritu se transporta de gozo en Dios mi salvador, porque ha atendido a la humildad de su esclava: en adelante seré llamada bienaventurada en toda la serie de los siglos.
Porque ha hecho en mi grandes cosas aquel que es omnipotente y cuyo nombre es santo. Su misericordia se extiende de edad en edad sobre los que le temen.
Ha desplegado la fuerza de su brazo y ha disipado a los que se llenaban de orgullo en medio de su corazón. Ha arrojado a los grandes de su trono y ha ensalzado a los humildes. Ha llenado de bienes a los que estaban hambrientos y ha empobrecido a los que estaban ricos”.
Así hablaba la humilde hija de un pueblo oprimido por el imperio romano, que como todos los imperios fue hecho polvo por la voluntad de Dios y la lucha de los pueblos.


DOS MIL AÑOS DESPUÉS

Ahora estamos aquí nosotras como María de Nazareth preñadas de patria que ya no es tan solo la República Bolivariana de Venezuela sino la patria grande, la que constituyó el sueño de nuestras libertadoras y libertadores. La patria a la que nos convoca el presidente Hugo Chávez. Cito: “Ahora si, con el rumbo bien claro, con el conocimiento mucho más profundo de nuestras realidades, con una experiencia que se va sumando a la pasión y a la voluntad rumbo al socialismo, hacia una democracia profunda y plena, para que podamos volar y construir en este lugar del mundo…”

“la más grande nación del universo, menos por su extensión y sus riquezas que por su libertad y su gloria”

LA CUMBRE DE QUEBEC

En el año 2001 se celebró en Québec la cumbre de las Américas. En esa ocasión la dignidad de nuestro pueblo encarnó en la voz del presidente Hugo Chávez quien objetó en el documento final la cláusula sobre la democracia porque no se reconocía la democracia participativa y fue el único presidente que se opuso a los designios del imperio norteamericano rechazando el ALCA.
La valiente actitud de nuestro presidente se anunció como una buena nueva en todos los pueblos progresistas del mundo. Defendió dos principios irrenunciables: 1. La democracia participativa, es decir, la democracia del pueblo con el pueblo y para el pueblo. 2. La soberanía nacional, la independencia de nuestra patria amenazada por el imperio con el proyecto colonizador del ALCA.
Algunos analistas políticos comparan este importante hecho histórico con el 19 de abril de 1810, cuando los sucesos de Caracas estimulan otros movimientos de independencia en los países colonizados de nuestra América. Es como si estuviéramos hoy, avanzando para hacer realidad la última estrofa de nuestro himno nacional:

“Unidas con lazos que el cielo formó, la América toda existe en nación, y si el despotismo levanta la voz, seguid el ejemplo que Caracas dio”

NUESTRA AMERICA

Ahora la onda libertaria también sacude nuestro continente. Ahora son capitales del antiimperialismo y la solidaridad La Habana, Caracas, La Paz, Quito, Brasilia, Buenos Aires, Managua y se levantan todos los pueblos desde el sur del Río Grande hasta la Patagonia. Sobre todo entusiasma conocer un indio presidente cumpliendo la profecía de José Martí, “cuando se levante el indio se levantará la América”.

EL REFERENDUM UNA BATALLA ANTIIMPERIALISTA

La realidad del mundo en el que se desarrolla nuestro proceso revolucionario es el de dos grandes y poderosas fuerzas enfrentadas:
Una de ellas el Imperio norteamericano, enemigo número uno no sólo de nuestros pueblos sino de toda la humanidad que con su política guerrerista de dominación pretende imponer su modo de vida egoísta y vil a toda la tierra incluyendo el espacio desde donde pretende controlar el mundo amenazando con ataques nucleares del que ningún ser humano pueda escapar.
La otra gran fuerza son los pueblos que luchan por un mundo de paz, por la defensa del ambiente, por la solidaridad, por la convivencia entre las naciones. Dentro de ese enfrentamiento global (de los pueblos contra el imperialismo norteamericano) los ojos del mundo están puestos en nuestro líder el Comandante Hugo Chávez y en nuestro proceso de democracia participativa, protagónica y ahora paritaria.
Nuestros avances inspiran la lucha de millones de hombres y mujeres en el planeta. En Chávez y en la Venezuela bolivariana, se concreta la consigna “OTRO MUNDO ES POSIBLE”.
El referéndum por la reforma constitucional es una batalla decisiva entre los intereses del imperio representado internamente en el bloque del no, y los intereses de todos los pueblos progresistas del mundo representados en el bloque del sí. Ante tan grande compromiso histórico estamos obligadas y obligados a repetir con José Félix Ribas: “No podemos elegir entre vencer o morir, necesario es vencer”

¡Patria, Socialismo, o muerte. Venceremos!

20 oct. 2007

REFLEXIONES DE LOS AÑOS SESENTA

Por María León

Venimos de esa década donde un sátrapa ordenó disparar primero y averiguar después y las balas destruyeron las vidas de Livia Gouverner, de Lídice Álvarez, de los hermanos Alberto y Ramón Pasquier, de Héctor Rodríguez Armas y de miles de venezolanos y venezolanas.

En esa época, a pesar de las derrotas, de las muertes y del sufrimiento, se sucedieron hechos trascendentales que fortalecieron nuestra esperanza en un mundo mejor. Uno de esos grandes acontecimientos fue la victoria vietnamita, cuando el genio militar del General Nuyen Giap, al lado de su pueblo organizado por el Partido de los Trabajadores del Vietnam hizo morder el polvo de la derrota al coloso norteamericano o cuando leíamos a Mao Se Thung afirmar desafiante “el imperialismo norteamericano y todos los imperialismos son tigres de papel”. Con asombro recordamos que el presidente soviético de entonces contestó: “es un tigre de papel pero con dientes atómicos”, semejante respuesta confirma una vez más que quien no espera vencer ya está vencido.

El imperio no necesitó bombas atómicas, ni disparar una sola bala para derrotar la revolución socialista de la Unión Soviética. Una construcción inconmensurable de setenta años de abnegación y sacrificio que influenció toda la transformación económica, social y cultural del siglo XX e inspiró las revoluciones antiimperialistas y de liberación nacional que se sucedieron en ese dilatado tiempo, tiempo histórico.

Quienes alimentamos nuestros sueños de justicia en el ejemplo de la Unión Soviética, estamos seguras y seguros de que en esos pueblos heroicos y en esas tierras de leyenda, brillará el socialismo del siglo XXI.

Hace tiempo he querido compartir con mis camaradas algunas de mis reflexiones sobre esa época.

En las décadas de los cuarenta y los cincuenta del siglo XX, sobre todo después que el imperialismo estadounidense destruyó con bombas el gobierno progresista de Jacobo Arbenz en Guatemala, algunos sectores políticos mantenían una posición derrotista parecida a la del tigre de papel con dientes atómicos, ésta tesis se llamaba “el fatalismo geográfico”. La esencia de ese planteamiento consistía en demostrar que en la América Latina era imposible desarrollar la revolución socialista porque Estados Unidos nos consideraba su patio trasero y por lo tanto con su poderío bélico no lo permitiría. Pero he aquí que el camarada Fidel Castro y sus barbudos tomaron la Sierra Maestra y a noventa millas del supuesto amo desarrollaron la primera revolución socialista de nuestra América.

La tesis del fatalismo geográfico se fue al basurero, sin embargo sus teóricos los social demócratas latinoamericanos como Betancourt en Venezuela y Figueres en Costa Rica quedaron desmentidos y desenmascarados ante los pueblos. La reacción de ellos ante la Revolución Cubana y su líder el camarada Fidel Castro fue de odio, no le perdonaron nunca haber demostrado en los hechos que la tesis del fatalismo geográfico no era otra cosa que cobardía y entreguismo ante el imperio.
He recordado esos hechos históricos de los años sesenta porque tienen similitud con lo que está ocurriendo hoy en nuestra patria, en efecto, después de la derrota de nuestros frentes guerrilleros, en Venezuela el asesinato del presidente Salvador Allende en Chile, de la derrota de Daniel Ortega en Nicaragua, de otros retrocesos en los procesos revolucionarios de América Latina y el Caribe pero sobre todo después de la terrible caída del socialismo en Europa surgió la tesis del neoliberalismo como rostro moderno del capitalismo que ahora se presentaba invencible. Aquí en Venezuela podemos simbolizar ésta posición con aquella célebre frase “estamos mal pero vamos bien” pronunciada por uno de los teóricos de la llamada izquierda venezolana.

Pero he aquí que en 1998 triunfa en las elecciones Hugo Chávez derrotando a todos los candidatos neoliberales y luego en la alborada del nuevo milenio junto al pueblo revolucionario de nuestro país, empieza a construir el socialismo del siglo XXI. Se repitió la historia, los ex líderes de la izquierda venezolana como Petkof y Márquez (y los nombro a ellos, porque fueron los más respetados por la generación del 58) han exhibido un explicable odio hacía el Presidente Chávez quien con su proyecto, su liderazgo y sus ejecutorias les ha demostrado que sus conciliaciones y su abandono de las posiciones revolucionarias y comunistas no han sido otra cosa que ponerse de rodillas frente al enemigo histórico de nuestro pueblo, que es el imperialismo norteamericano. Como ayer los Betancourt y Figueres odiaron a Fidel Castro, hoy los Petkof y Márquez odian a Hugo Chávez. No me queda otra cosa que solicitarles a estos ciudadanos y a los que como ellos actúan, que reconozcan su miopía porque todavía tienen tiempo para rectificar.

2 sept. 2007

Comandante Chávez. Un nuevo lider sindical


Hace pocos meses en el acto de los propulsores del PSUV afirmé categóricamente que en la Venezuela revolucionaria del siglo XXI hay dos clases fundamentales: La clase trabajadora y La oligarquía.
Las propuestas del Comandante Chávez en la Reforma Constitucional fortalecen ésta visión. Como gran estratega, no se detiene en su propuesta, en los distintos estamentos que comprenden a la clase trabajadora sino que representa los intereses de ésta como totalidad. ¿Podrá alguien poner en duda que los seis millones de trabajadores y trabajadoras, beneficiadas y beneficiados con la propuesta del artículo 87 pertenecen a la clase trabajadora? Leámoslo: “a los fines de garantizar el ejercicio de los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras no dependientes, como taxistas, transportistas, comerciantes, artesanos, profesionales y todo aquel que ejerza por cuenta propia cualquier actividad productiva para el sustento de sí mismo y de su familia, la ley creará y desarrollará todo lo concerniente a un fondo de estabilidad social para trabajadores y trabajadoras por cuenta propia para que con el aporte del Estado y del trabajador pueda éste último gozar de los derechos laborales fundamentales tales como: jubilaciones, pensiones, vacaciones, reposos, prenatal, postnatal y otros que establezcan las leyes”.
Si sumamos a esta masa laboral el contingente de las amas de casa, reivindicadas ya en 1999 con el artículo 88 de la Constitución Bolivariana, como productoras de riqueza y bienestar social, y por tanto con el derecho a la seguridad social tenemos una fuerza laboral de nueve millones de personas representadas constitucionalmente en sus intereses históricos.

Y TAMBIEN LA JORNADA DE SEIS HORAS

A una clase transformándose ya en partido político como la clase trabajadora venezolana, sólo puede dirigirla quien representa sus intereses verdaderos, no los intereses particulares en una empresa o en una rama de la economía, sino quien es capaz de mirarla como totalidad en la batalla histórica que libra contra su enemiga de siempre la clase oligárquica, por eso tenia que ser el Comandante Chávez quien pensara en la necesidad que tiene la clase de mejorar sus condiciones de trabajo. Porque la jornada de ocho horas, sumada al caos que produce en la sociedad el afán capitalista de obtener la máxima ganancia ha debilitado y extenuado a los trabajadores y trabajadoras impidiéndoles en primer lugar ejercer el derecho al descanso, que le permitiría reponer las deterioradas fuerzas gastadas durante la jornada, en segundo lugar el derecho a vivir al lado de sus familias, hasta ahora la clase trabajadora ve cada día más deteriorado el núcleo familiar, en tercer lugar el derecho a la cultura y a la educación, el Comandante Fidel Castro ha dicho repetidas veces que para ser libre hay que ser culto, necesitamos el tiempo para elevar la cultura de nuestra clase, la clase trabajadora venezolana, y en cuarto lugar, el derecho al ocio y a la recreación, por este pueblo heroico esperan las montañas y los ríos, las tardes libres para mirar el azul del mar, la sabana infinita o para remontar el Guaraira Repano.
Muchas veces se habla del aumento en la expectativa de vida del pueblo venezolano, pero esas cifras ocultan que la vida de los oligarcas y del 5 % que le rodea es mucho mayor. Cuando el promedio de vida se analiza por estratos sociales, encontramos que pierden hasta quince años de vida los estratos tres, cuatro y cinco de la población. Toda esa masa laboral ha sido extenuada por la inmisericorde explotación del capital.

Por eso nuestra consigna: “Seis horas para trabajar, seis horas para estudiar, seis para descansar, y seis para vivir y amar”.
Comandante Chávez, gracias por su consecuencia, con su liderazgo la oligarquía ha retrocedido ante el empuje de la clase trabajadora venezolana. Nos preparamos para el socialismo que será nuestra victoria definitiva.
¡Patria, Socialismo o Muerte!, ¡La Reforma va!

12 ago. 2007

Mensaje al Presidente Hugo Chávez

Querido Presidente, gracias por querer a Caracas, nunca olvido su llamado al Alcalde Freddy Bernal “Freddy a Caracas hay que ponerla bonita”, necesitamos que ese llamado se siga convirtiendo en sentimiento de cada habitante en esta ciudad.
El velo de la desidia, se está descorriendo y nos permite mirar la Plaza Bolívar, el Panteón Nacional, el Río Guaire reclamando su cauce, todos los edificios históricos iluminados por el color, el Nuevo Circo restaurado, y por sobre todo, la gente que empieza a recobrar los atributos, del los hombres y mujeres de Caracas, elogiados por viajeros y viajeras ilustres que nos han visitado durante siglos.
Son un prodigio, los pájaros del Ávila, o Guaraira Repano que regresaron al valle de Caracas y despiertan con sus cantos a los niños y las niñas que se están formando para ser los y las constructoras del nuevo siglo caraqueño. Nuestro Dios y Nuestras Diosas bendigan la obra del gobierno bolivariano.

María León